Nutrientes especialmente importantes para los niños:
Proteínas: para el crecimiento de los músculos y los tejidos, la construcción de células.
Grasas: necesarias para el desarrollo del cerebro, la salud de la piel y el sistema inmunológico.
Carbohidratos: fuente de energía para un desarrollo activo.
Vitaminas y minerales: mantienen el sistema inmunológico, la vista, los huesos y los dientes.
Asegúrate de que tu hijo tenga una alimentación completa, rica en productos variados:
Frutas y verduras (especialmente verdes y amarillas).
Carne magra, pescado, huevos, productos lácteos.
Productos integrales.
Una alimentación adecuada es la garantía de una infancia sana y feliz.
